El resentimiento marca, no es fácil de curar lo digo por mi experiencia. Está ahí, siempre presente, y si lo olvidas un tiempo aflora otra vez. Heridas verbales, gestos de desprecio, dar mala vida a la persona que queremos… No es fácil terminar de sanar esos recuerdos, pueden durar años y años. Se nos sana cuando somos capaces de perdonar a las personas que nos hicieron daño. Yo tengo uno que no hay forma de borrarlo, es terrible. Hace muy poco que después de muchos años transcurridos puedo rezar por esa persona.Cuando no se logra dar el paso liberador del perdón, no habrá ejercicios ni técnicas que permitan sentirnos realmente bien.De nada sirve tratar de ignorar a la persona o personas que nos hicieron daño, escapar o aislarnos. Poco a poco se van creando cementerios en nuestro corazón y en algún momento esos resentimientos comienzan a dar mal olor.Con el perdón, cosa que no es fácil, nacerá una vida nueva para nosotros.
fray Bernardo.
Valencia. España