EL RINCÓN DE TERESA "Rincón de Teresa Fernández "

1.- Sed de Felicidad

Hola a todos, estoy leyendo el libro que me han recomendado y me he detenido ante las palabras SED DE FELICIDAD (Hasta ahora no he podido proseguir).

¿Cuándo comencé a tener Sed de Felicidad?. He hecho un recorrido histórico de mi pasado y… debo ser un bicho raro pues…no recuerdo el momento, el lugar ni la edad en que pude darme cuenta de esta necesidad. Sin embargo, sí que no he olvidado aquel día que entré en una capilla, la del colegio. Entré sola y me quedé mirando fijamente a un Cristo Crucificado. Tenía… siete años: Larguiducha con trenzas que sobrepasaban los hombros y flequillo, y predominando en mi cabeza los ojos y unas hermosas orejas.

Por aquel entonces, vivía en una población donde coexistían varias religiones. Tenía compañeras judías, musulmanas, hinduistas, budistas…Y no había problemas en cuanto al cariño y a la comunicación. ¿Cosas de niños?. Tal vez, pero la amistad era fuente en respeto y gratitud.

Bueno, a lo que iba, me quedé mirando aquel rostro del Cristo Crucificado y… no sentí miedo, ni angustia, ni rechazo, ni dolor, ni felicidad. Sentí atracción, pero no era consciente de tal sentimiento. Quedé así durante un tiempo largo que no puedo precisar; luego, tal vez por intuición, no lo sé, fijé mi mirada en el Sagrario y sentencié: Tú eres el mismo.

Con los años y, cada vez que recuerdo aquel momento, acude a mi mente el Salmo 138 (139) “Señor, Tu me sondeas y me conoces”. Y todo mi ser vuelve a ser aquella niña seducida por su Creador.

2.-Silencio Interior.


Sé que cuando tengo muchas palabras en mi mente, producen tanto ruido que me es imposible estar atenta, abierta y a la espera del Encuentro requerido. Entonces, busco en mi interior silenciándome.

Es un Silencio sustancioso y vital, donde no hay pensamientos ni sentimientos y nada de afectuosidades... Sólo hay Presencia y Unión.

Como soy muy racional, me pregunto:

¿Es esto subjetivismo?.

Y reflexiono:

- Mis palabras se han de silenciar para que Su Silencio se convierta en Palabra y me instruya internamente.

¿Será entonces producto de mi imaginación?.

- ¡No, pues no tengo tanta imaginación como para inventarme un clima de Encuentros!. El Encuentro lo provoca Aquel que me desborda en creatividad.

La tercera pregunta surge: ¿soy Consciente de esto?.

- Descubro que son los demás quienes me hacen ser consciente de que vivo (vivimos) dentro de un Misterio Envolvente.

En definitiva, aquella sentencia de Jesucristo: “vendremos y haremos morada en el interior”, se está cumpliendo y, como siempre de forma gratuita.

Y, ¿luego qué?.

La sentencia no se hace esperar:

“Ya no pongas obstáculos y que quede tu corazón y tu mente abiertos a la Verdad”.

Un saludo fraternal de Teresa


3.-¿Quién soy?.

Antes de responder a la pregunta ¿Dónde estoy?, surgió la de ¿Quién soy?. Y… conecté con aquella de la Biblia: Señor, ¿quién soy yo para que te acuerdes de mí?.

Intuyendo una Verdad que me condujo hacia la búsqueda interior, entré en el camino venturoso y aventurero del mundo espiritual. Fueron años de descubrimientos. Y tres pilares básicos se me dieron:

El primero,.que tenía capacidad de Pensar y de Amar.

El segundo, que “yo no era mi propio enemigo”.

Y el tercero que, a pesar de las circunstancias con sus limitaciones y carencias, era libre.

Y estos pilares surgieron a través de los distintos acontecimientos que se iban dando en la vida, en mi vida cotidiana del día a día.

Más tarde, descubrí un cuarto y quinto pilar:

El cuarto me hizo tener la experiencia de que “yo no me bastaba a mí misma”.

Y el quinto que tenía una Necesidad Vital de Amar y ser Amada.

Los cinco pilares han quedado adheridos a la Presencia de Aquel que continúa construyéndome desde su creatividad pues tiene Esperanza y Fe para conmigo.

Y yo, me limito a ser Testigo de ello

Teresa


4.- ¿Dónde Estoy?

Ahora sí, ahora me pregunto eso de: ¿Dónde estoy?.

Me contesto con más preguntas: ¿Estoy enclavada en el pasado, en el presente, en el futuro?.

El pasado me ha de servir para hacer un balance constructivo. Y es constructivo porque sé diferenciar una tala de una poda. Así pues, ¿qué debo pulir de mí? Y ¿tengo que guardar para mí sola las cualidades que he recibido o es mejor compartirlas ante la Sed de Dios que hay?.

El presente: Vivo en un tiempo concreto y no puedo quedar suspendida, lamentándome o haciéndome la víctima de lo que observo y hay a mi alrededor: egoísmo, soberbia, protagonismos, mentiras...

Pero, para actuar en momentos difíciles, para hablar sin miedos y orar desde un corazón abierto a la esperanza, tengo que procurar ser auténtica y coherente conmigo misma.

En el futuro: No tengo apegos a todos los proyectos que pululan en mi mente. No dependo del futuro pero sí reconozco que la realidad de mi ser se proyecta hacia su proximidad. Dice Jesucristo: Coge el arado y no mires atrás, sino adelante.

El futuro radica en la palabra Abba (papaíto).

Así, ya puedo decir eso de:

Mi Presente es de Dios. Mi Pasado de su Misericordia y mi Futuro de su Providencia.

Abrazos de Teresa


5.-Los dos Árboles

Antes de que Adán y Eva dejaran de relacionarse entrañablemente con Dios, viéndose desnudos, he quedado absorta ante unos acontecimientos anteriores.

En el primero he visto dos aspectos fundamentales: cómo Dios hace que del Caos surja una creatividad nueva para un fin nuevo. Y cómo Dios "reacciona" ante su propia Creación, confirmando que aquello que había creado era Bueno.

Esto, sin duda alguna, nos quiere decir que su voluntad creativa partía de su propia Bondad.

Si interiorizo el contenido, puedo deciros que soy testigo de cómo Dios, en muchos "corazones" rotos, desconcertados, humillados, marginados, separados; es decir, corazones caóticos, poco a poco, los ha ido unificando, curando, armonizando.

Corazones de Piedra (inertes) que se han convertido en corazones latientes, vivos, humanos y divinos.

En el segundo acontecimiento del principio del libro del Génesis, observo que hay dos árboles: El de la Vida-Amorosa y el de la Ciencia del Bien y del Mal.

Los dos son árboles, los dos brotan de la misma "tierra" y los dos dan frutos.

Dos caminos que están en el mismo lugar pero que traen consecuencias distintas.

Uno de ellos da frutos de Relación de Amistad recíproca, fraternal, de comunión (Común-Unión). El Amor es la semilla que lo ha generado y fructifica para que podamos saborearlo y compartirlo gratuitamente. Aquí podría decir eso de: Ama y olvídate de todo lo demás... Con este árbol, el ser humano esta unificado y no se avergüenza de sí mismo.

El otro árbol es el de la Dualidad. Se trata del árbol de la Ciencia del Bien y del Mal y, al comer de él, su fruto nos introduce en la división interna; es decir, que la mente, el corazón y los instintos no están armonizados. Por lo tanto, el ser humano ha de preguntarse sobre sí mismo y se avergüenza de su propia desnudez; es decir, no se acepta tal y como es.

Así pues, como casi todos andamos comiendo de este árbol de Ciencia, venimos a estar en una encrucijada.

¿Encrucijada?.

Pues sí, que es encrucijada y con varias posibilidades de elección.

Dime, ¿acaso no has visto a ciertas personas huyendo de sí mismas porque no se gustan? ¿Puedes olvidar a esos seres que, en nombre de no sé qué felicidad, han entrado en senderos cuyos resultados les dieron frustración, soledad y hasta destrucción de su propia dignidad?.

En esa encrucijada eligieron el justo camino que los ha expulsado del “paraíso” (de su Armonía Interior).

Mas, hay otros semejantes que se inclinaron por la Esperanza, por el retorno al origen y volvieron a recuperar la capacidad de amor.

Ahora, en el silencio de mi noche, reflexiono y me pregunto de cuál de los dos árboles estoy comiendo y qué camino he escogido.

Un abrazo de Teresa.


6.-Regresar al Origen

Es cierto que muchas veces me he sentido…yo le llamo “descolgada” de un mundo donde impera el Desamor.

Este estado de vivirme “descolgada” tiene mucho sentido y más si se llega a la misma afirmación que Jesucristo dijo: Mi reino no es de este mundo.

Entonces, me doy cuenta que ya somos muchos los que proclamamos que el Desamor no pertenece a nuestro Reino.

Pero, ¿qué he hecho para encontrar el sentido de mi vida?. Sencillamente, volver al Origen, a la Raíz donde se Sustenta mi Ser.

Luego, para estar segura de que no eran huidas de mis problemas, busqué la Forma de Ser de Jesucristo y de algunos Santos.

Entonces, me di cuenta que todos ellos también se sintieron “descolgados” e hicieron lo mismo: Regresar al Origen donde se sustenta Su Autenticidad.

Así pues, amigo, no te preocupes de si te sientes “descolgado” por ser fiel a tus principios nada egoístas, ni envidiosos, ni burlescos pues es consecuencia de que el Reino de Dios se está desarrollando dentro de tu interior.

Y si queréis leer un libro que merece la pena sobre los Santos Padres, os diré que se llama la Filocalia .

Y lo puedes encontrar en: http://www.fatheralexander.org/booklets/spanish/philokalia.htm#n7

Un abrazo de Teresa


7.- Saber escuchar.

Cuando me he dejado acariciar por el Espíritu, casi siempre vengo a tener una disposición interior que, para mí, es fundamental: El Sentido de un saber Escuchar.

Esto de “saber escuchar” yo no lo he inventado.

Verás, en el Antiguo Testamento y antes de la promulgación de los Diez Mandamientos, existe una frase justa que dice: “Escucha, ¡Oh, Israel!”.

Sí, no se trata de oír sino de un saber hacerlo.

Detente pues. Párate un momento en tu ajetreada vida. Deja las prisas y los agobios y escucha. Escucha a tu corazón... ¿qué anhela?... ¿qué necesita?...

No existe Oración si no tienes oído para escuchar el Silencio.

Y en ese silencio, escucharás a Un Dios entrañable y Amador. Un Dios personal que te llama por tu propio nombre. Un Dios que te ama tal y como eres. Un Dios que sigilosamente te conoce y te seduce, que sólo te revelará su propia condición de Verdad-Amorosa.

Fíjate, esto que te acabo de decir lo descubrieron los monjes, monjas y todos aquellos que fueron llamados a la vida de oración íntima y entrañable.

Por favor, date un tiempo para saber escucharte.

Gracias de Teresa


8.-La Palabra.

Atrás quedan los ruidos y cierta paz inunda mi corazón. Entonces respiro profundamente y me dejo acariciar por esa brisa cálida que mi espíritu busca.

Son los efectos que vivo por sentirme acogida.

Sí, ¡por fin no pongo impedimentos a que Dios sea Dios!.

Entonces, descubro que Él no se pronuncia desde la especulación, no promulga discursos ni ideologías; sino que Su Palabra es directa y me afecta íntegramente.

Más, esto, La Palabra del Espíritu, se me regala aunque ella misma quiere necesitar mi colaboración.

¿Cómo podía colaborar?

Pues estando atenta y despierta para que se realice dentro de mi (o de ti) lo que asegura el prólogo del Evangelio de S. Juan: “Y la Palabra se hizo Carne y habitó entre nosotros”.

Por favor, guarda silencio cuando presientas o intuyas que el Espíritu quiere abrazarte y no le digas “NO”, sino que, por favor, descansa de ti mismo, descansando en Él.

Un abrazo de Teresa

9.-¿Qué es la Fe?

Ya quedó algo obsoleto la definición de creer en lo que no se entiende o conoce…

Verás, todos, de alguna manera u otra, tenemos fe. Fe en el ser humano, en la familia, en algunos amigos , en la ciencia...

La Fe que mueve mi espíritu es aquella que surge del contenido ¡Abba!; es decir, del Papaíto.

Sí, no te rías pues algún día, en tu devenir espiritual, correrás como aquel pequeño que desea abrazar las piernas de su papaíto.

Es el primer impulso del corazón y es porque tu indefensión (como la del pequeñín) te hace confiar en Aquel que siempre te espera para abrazarte, para sostenerte, para que no te caigas.

Luego, siempre hay un luego, la Fe comenzó a crecer hasta convertirte en adulta. Entonces, fíjate, me di cuenta de que Dios me daba un gran poder. Sí, el poder para Adherirme Voluntaria a Su Forma de Ser o para Despreciarla.

¿Qué significado tenía aquello?. Pues que esa misma Fe me estaba conduciendo (y por propia iniciativa suya) hacia la Libertad.

Más no sólo se trataba de quererla o despreciarla, sino que cuanto más crecía en mi corazón, más libre me sentía, careciendo de prejuicios y escrupulosidades.

Entonces, yo que era sumamente racional y crítica, experimenté cómo mi mente dejaba atrás las complejidades y se encaminaba hacia la naturalidad y sencillez.

Ahora, les doy las gracias a mis padres por los dos biberones que me ofrecieron: el alimento lechoso que necesitaba mi cuerpo para crecer y el alimento espiritual que no olvidaron regalarme a través de sus ejemplos de Fe, Esperanza y Amor.

Así, he podido decir lo de S. Pablo: “Cuando era niño hablaba como niño, discurría como niño. Pero cuando me hice hombre di de lado las cosas de niño. Ahora vemos a través de un espejo y confusamente, pero pronto conoceré cara a cara” (I corintio 13-11)

Un abrazo de Teresa


10.-Continuación sobre la Fe:

En otra reflexión-oración he hablado de que opté por la Forma de Ser del Espíritu. Por supuesto, me estoy refiriendo a Jesucristo.

Me explico, aquello de creer sin conocer, como decía S. Agustín, es o puede ser un principio, el principio de la Fe pero, cuando el Don del Amor lo dejas que nazca, crezca y se desarrolle libremente en tu interior, entonces hasta la misma Fe viene a tener una conversión.

Sí, verás, es sencillo: En si misma mi Fe no se bastaba pues ella estaba llamada a convertirse en una célula de amor-viva.

Pero, ¿qué estoy diciendo si sólo basta con ir los domingos a Misa y cumplir los Mandamientos?.

¡Ah, no, limitarme a tan sólo eso no llenaba mi corazón. Un corazón que siempre ha sido inconformista con la simpleza. Un corazón rebelde de las cosas dadas porque sí!.

Así que la Fe no podía quedarse encasillada o anquilosada. Ella misma me solicitaba su puesta en práctica.

Entonces recordé que en una ocasión los discípulos le preguntaron a Jesús eso de: “¿Y cómo los reconoceremos?”.

Y Él, con la firmeza que lo caracteriza, les dijo: “Por sus obras los reconoceréis”.

Obras de Amor... ¿verdad?.

Un fuerte abrazo de Teresa.

11.-Fe y Obras

Es cierto que tener sólo Fe; es decir, exclamar ¡Dios mío, Dios mío! sin hacer la Voluntad de Dios, de poco sirve.

Pero, ¿qué es hacer la Voluntad de Dios? ¿Es un aguantarse con todo lo que nos echen? ¿Es conservar la paz a cambio de decir “ese no es mi problema”?...

Muchos, culpan a Dios sobre hechos que acontecen en la Tierra: Hambre, Injusticias, Intereses creados que merman la dignidad del ser humano… No se dan cuenta que estos males están fabricados por nosotros mismos.

Y la pregunta seguía repitiéndose dentro de mí: ¿Qué es hacer la Voluntad de Dios?.

Acabé cansada de reflexiones, meditaciones, de preguntar a unos y otros.

Sí, ya sé que soy torpe pero mi propia torpeza no me impedía que siguiera con la inquietud sobre tal Verdad.

Así que, un buen día, muy seriamente, pero con el humor que me caracteriza, le pedí que me lo explicara.

¿Me respondió?. Pues no, que sólo recibí su Silencio.

Más, otro día, leyendo la Biblia de forma orante, me detuve en aquel mandamiento único que nos dejó Jesucristo: Amarás a Dios con todo tu corazón y al prójimo como a ti mismo.

Confieso que cientos de veces lo había leído pero... pues eso, que una cosa es leer y otra es interiorizar lo que se lee.

Así supe que Haced la voluntad de Dios es sólo eso: Amar.

Un abrazo de Teresa.

12.- Amor

¡Menuda palabra ¿verdad?!.

Amor...

Dime, amigo, ¿acaso puedes explicarme el aroma que desprenden las jaras en primavera?.

Amor...

¿Puedes con tu mano recoger la luz que te rodea?.

Amor...

¿Estás de acuerdo con todo lo que se dice sobre él; incluso con frases como “es un darse, aún perdiendo”?.

Francamente yo me veo incapaz de decirte lo que es el Amor.

- Pues bueno, me podrás decir, entonces: apaga y vámonos.-

Pues no, que no nos vamos a ninguna parte.

Verás, yo no puedo explicarte lo que es el Amor pero sí puedo decirte que tú lo puedes vivir y detectar; que puedes saber cómo se manifiesta y cuál es su rostro.

¡Claro está que para ello primero has de saber que tienes su “capacidad” y que debes aprender a “saber mirar”!.

¿Capacidad?.

Sí, descubre que al igual que la tienes para pensar, también tienes capacidad para amar.

Y eso de “Saber Mirar” ¿qué es?.

¿Verdad que te fijas en casi todas las adversidades que has recibido?. Pues bien, ¿no crees que ya es tiempo para que mires las bienaventuranzas que se te están dando a tu alrededor, además de las que se han y van encarnando en tu corazón?.

¿Bienaventuranzas?.

En la vida existen dos Leyes: La primera es la ley de la Supervivencia; es decir, la del más fuerte. Y la segunda es la ley del Amor.

Ahora te invito a que te mires bien y te digas en cuál de las dos estás viviendo.

Un abrazo de Teresa.
13.- Dios

¿Qué rostro de Dios tengo?.

Es importante esta pregunta pues, según sea la respuesta, así nos vamos a relacionar.

Existen personas que, por una inadecuada e inoportuna formación o experiencia, ven a un Dios justiciero, tirano, paternalista, dominante y condenador…

Otros dicen que con tanta misericordia es un “bonachón”. Así que, ¡a “vivir a tope” que la vida es corta, ya que todos estamos salvados!.

Más, tu o yo, ¿qué podemos decir?....

Tal vez no tengamos ningún Rostro concebido y, sin embargo, sabemos que nuestro Dios es el mismo Padre de Jesucristo y no otro.

Podrás decirme que esto es una respuesta simplona.

Bien, entonces diremos que el Rostro de este Padre-Divino es el mismo que tiene Jesús en su Humanidad y el mismo que vive y mora en tu interior.

Búscalo dentro de ti y, cuando te dejes seducir por Él, descubrirás que tu propio ser se ha convertido en el mismo Rostro de Dios.

Sí, amigo, sí... ¿Aún no sabes que todos estamos llamados a ser El Rostro del Dios-Vivo?.

Teresa.

14.-Carta de humor a Dios

Hola Dios:

Te seguiré dando la lata hasta que me "Viva Bien" y, por el momento, estoy dividida y eso...¡uf, me hace sentir como si tuviera una hermosa y pesada losa sobre la cabeza!.

La verdad es que espero, siempre espero, que en su justo tiempo deje de tenerme penita y me plantee seriamente una cuestión muy importante para poder coger el arado y seguir adelante sin mirar hacia atrás.

Todo esto viene porque he convivido con algunas personillas que tienen un defectillo muy malillo (como ves, todo acaba en illo) y es que se Creen los Profesionales de la Fe.

Si Señor, verás, ellos, antes de escuchar y mirar al prójimo o próximo, imponen sus propios pensamientos como si fueran los Tuyos.

¡Y qué pena me dan verlos ser “pavos reales” en vez de seres humanos!.

Señor, ¿no crees que me ha llegado el justo momento para que me diga: “basta de perder el tiempo con ellos”?.

Por qué será que no olvido los versículos:

- Cuidado con los falsos profetas...

Y aquel otro que dice:

- Sed limpios como palomas pero astutos como serpientes.

En fin, mañana será otro día.

Buen Dios, un fuerte abrazo y sígueme cuidando.


15.-Orar y Rezar

Veréis, existen muchas maneras de orar y rezar.

Rezar suele ser repetitivo, por ejemplo el Rosario, el Credo (son oraciones ya hechas, establecidas).

Orar es mantener una Relación Entrañable con Dios.

La Oración, a veces se hace discursiva; es decir, expongo sentimientos y pensamientos, luces y sombras (dudas), gozos y penas.

Pero, ¿cómo me surge?... Pues de muy diversas maneras: ante la devoción que me inspira una imagen, reflexionando sobre el contenido de una homilía vivida por el sacerdote, ante una frase sacada de un buen libro y que se me repite una y otra vez, contemplando un amanecer o atardecer, paseando entre los naranjos y eucaliptos de este Monasterio, en la capilla, mientras la lamparilla del Sagrario oscila tímidamente.

Eso sí, para que la oración sea una Relación Entrañable sé que tengo que Dejar que Dios sea Dios y confiar en que me instruye desde Su libertad. Entonces, me doy cuenta de que para ello es necesario permanecer en Silencio.

Verás, estar en Silencio no significa que se esté callado, pues puedo permanecer muda pero invadida por ansiedades, preocupaciones y agobios; en definitiva, ruidos que me sacan de quicio.

Es un Silencio que, como ya os he dicho en otra ocasión, empieza por hacerme Descansar de mí misma para quedar descansando en Su Presencia (Lo sienta o no Lo sienta).

Descansar de mí misma, descansando en Dios lo puedo hacer en casa, en el trabajo, dando un paseo por la ciudad o por el campo, con posturas de relajación o con un grupo de amigos de la oración…Cada persona buscará el modo mejor para predisponerse a que el Silencio lo cubra, lo embargue y seduzca.

Ahora viene la pregunta más importante: ¿Cómo se ora?.

¡Ah, sí, amigo, ten muy presente que la oración es un camino venturoso que has de recorrer por ti mismo; luego, no te lo puedo enseñar!.

Un abrazo de Teresa


16.-Meditación, reflexión, análisis…¿CONTEMPLACIÓN?

Aunque tengo la edad justa de la madurez, dentro de mí aún no ha desaparecido la "chiquitilla" que fui.

Sí, estoy viendo una foto de cuando tenía un año y me he quedado absorta ante aquellos ojos grandotes, muy abiertos, expectantes y con expresión de sorpresa porque Todo estaba esperando.

Reconozco que hubo un tiempo en que mi yo-chiquitilla la perdí de vista pues…¡ya entré en la adolescencia y me embargó la ocupación de reafirmar mi personalidad!… Luego, vinieron años donde me invadieron las responsabilidades y el Deber. Todo un periodo de tiempo donde las meditaciones, reflexiones y análisis eran necesarios para poder tomar decisiones sobre los distintos acontecimientos que me iban surgiendo.

Pero proseguí en mi devenir y, más tarde, me detuve; es decir, tuve un “parón”.

Sí, el péndulo de mi vida dejó de balancearse en los tic-tac de costumbre y...

Y volvió a surgir aquella primera inocencia sencilla, limpia y transparente.

Entonces reconocí que seguía atenta, despierta, expectante pues todo mi ser seguía esperándoLo.

Ahora, mirando ese retrato de mi niñez, confirmo que Él no me defraudó.

Abrazos de Teresa

17.-Contemplación.

Entonces, ¿qué entiendo por contemplación?.

Pues eso, sencillamente es detenerse para contemplar ese Misterio seductor y envolvente que es mi Amador: Dios.

Y me detengo, miro y escucho desde la confianza, olvidándome para permanecer en su presencia.

Eso sí, sé que Dios es Dios y yo soy... pues eso, yo.

- ¿Qué quieres decir?.-

Pues que no existe fusión ni anulación de Identidades sino que, en un abrazo de unión, cada uno es cada uno.

Es estar presente en ese momento presente asombroso. Es ser un Alba que, después de una noche y antes de que el sol surja por el horizonte, se inicia con sutilidad expectante.

- Pero, ¿dónde contemplarLo?.-

Dentro y Fuera de ti.

Fuera: tanto en la Hostia Consagrada, en la Belleza de la Creación con sus formas positivas y negativas de supervivencia, en los acontecimientos de amor que se desarrollan alrededor de mi, en el rostro del próximo, como en el contenido esencial y básico que tiene la Biblia de Misericordia, Justicia y fidelidad y, ¿por qué no?, en los ejemplos de vida que capto de los Santos y Grandes místicos.

Dentro: tanto en mi interior, en este Ser que una vez fue su proyecto y que sigue regocijándose por recrearlo a su imagen y semejanza, como en la Esperanza que tengo de saber que, aún con mis pecados, me ha salvado.

- ¿Qué dices?.-

Sí, sé que mis errores no tienen capacidad para hacer que Él (Jesucristo) fracase conmigo.

Abrazos de Teresa


18.- ¿Cómo puedo percibir o barruntar, su Presencia?:
Vaciamiento.

Poco a poco, he vivido mi propio vaciamiento, descubriendo que ¡claro, ¿cómo podría crecer la semilla del Amor que se engendró en mi corazón, si yo estaba llena tan sólo de mí: de mis circunstancias, de mis problemas, de mis esquemas, de mis sentimientos, de mis penas y alegrías…?!

En verdad, tomé consciencia de que la Encarnación de Dios en mí, en mi interior, en el pesebre que soy, requería de un vaciamiento.

- ¿Vaciamiento?.-

Sí, pues dime lector: sin un vaciamiento ¿cómo va a poder crecer y desarrollarse ese "Pequeñín"?.

Me detengo en dos figuras importantes: la de S. Juan Bautista y la de S. Pablo de Tarso.

Esto del vaciamiento lo entendieron perfectamente. Así el primero pudo afirmar eso de: “Tengo que mermar yo para que crezca Él”.

Y S. Pablo aseguró en un momento determinado que: “Ya no soy yo, es Cristo el que vive en mí”.

Mas, ¿cómo empieza uno a vaciarse de sí mismo?.

Te parecerá una contradicción pero somos muchos los que hemos observado que: cuanto más coherencia, cuanto más unión exista entre las teorías que proclamamos con la práctica de ellas, más se desvanecen nuestros egos para brotar una verdadera Esencia.

- ¿Esencia...?

Sí amigo, la Esencia que hace gritar a Dios:”Este es mi hijo, el muy amado”.

Un fuerte abrazo de Teresa.

19.-Ser abrazado por el Misterio.

Podemos ver dos formas contemplativas de ser abrazados por el Misterio de Dios (no discuto que pueden existir muchas más) .

Una, cuando El Amado seduce a su Amada; es decir, aquella relación que describe muy bien S. Juan de la Cruz en muchos de sus poemas (sin olvidar ¡claro a Sta. Teresa de Ávila con su: “muero porque no muero”!).

Como se puede observar, esta forma de Oración Contemplativa tiene una experiencia real de índole matrimonial: es el Amador quién busca a su amada como esposo que se desvive por su esposa (y a la inversa).

Por lo tanto, existe una relación seductora entre ambos: Dios y el Alma (por no decir todo el ser).

La Otra, (en la que me encuentro y desde hace muchos años) es la Paterno-Filial; es decir, nuestra relación se establece desde el significado de Padre e hijo, produciéndose una consanguinidad familiar (por supuesto, por participación y no por naturaleza).

-. Haz el favor de argumentar todo lo que acabas de decir.-

Pues verás, la matrimonial la puedes encontrar reflejada en el libro del Cantar de los Cantares.

Y la paterno-filiar en la relación que el mismo Jesucristo mantiene con Su Padre:

“Yo he venido aquí para hacer las cosas de mi padre”.

“Cuando oréis, decid: Padre Nuestro que estás en el cielo....”

“Padre, si te es posible que pase de mí este cáliz... Pero no se haga mi voluntad sino la tuya”.

“Padre, ¿por qué me has abandonado”

Ahora pregúntate por la clase de relación que mantenéis.

Un abrazo de Teresa

20.- Mística.

Ser Contemplativo y llegar a ser Místico... ¿Qué diferencia hay?.

El Contemplativo... pues eso, contempla el misterio de Dios y puede trabajarse interiormente, colaborando auque sólo sea para estar atento, despierto, absorto o expectante.

El místico es sencillamente aquel que vive en y desde el Misterio; es decir, vive en y desde Dios.

Aquí sólo es Él quien se da a sí mismo, actuando según su Amor y regalándote su propio hálito de vida.

Y esta actuación suya la puedes percibir muy sutilmente:

Es cierto que puedes tenuemente saber que Él descansa y se recrea en tu interior. Un interior que lo ha convertido en su Hogar.

Fíjate bien que no estoy hablando de fusión sino unión; es decir, Él no anula tu Ser, sino que te muestra tu verdad al desnudo y de forma que no te avergüenzas.

Entonces surge un canto de glorificación eterna y perdurable.

Esto no significa que ya carezcas de problemas, pero sí que la perspectiva ha variado, asentándote en la plena confianza.

-. ¿El místico se aísla del mundo?.-

¡No, pues está encarnado en él!.

Ahora bien, sí ocurre un acontecimiento muy normal y natural: El místico encarnado en su historia, poco a poco, se despega de casi todo porque ha iniciado su encarnación en el Reino de Dios.

-.¿Por qué Dios quiere la unión con el hombre?.-

Sencillo, bueno, no tan sencillo de explicar. Me expresaré como mejor pueda:

Observa lo que dice el prólogo de S. Juan: Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

-.Está hablando de Jesucristo.-

Así es, luego Dios mismo se hace humanidad para que esta Humanidad viva en Divinidad.

Así pues, por favor, no olvides que viniste a nacer a su imagen y semejanza.
21.-Místicos:

Es cierto que no hace falta ir a otras fuentes de sabiduría como la oriental (aunque no digo que sea una perdida de tiempo). Sin embargo, en occidente tenemos a nuestros grandes místicos que bien han expresado esta Unión definitiva aunque no plena.

Unos, la describieron desde la Belleza-Poética. Ahí tienes a San Juan de la Cruz que, en circunstancias adversas (estaba en la cárcel), vivía en y dentro del Misterio.

O San Francisco de Asís que, despreciado de la propia Orden que fundó, vino a vivir en y desde Dios en la gruta que durante años fue su hogar.

Otros, desde una Relación-Amorosa del día a día... Santa Teresa de Ávila, entre símbolos pudo escribir sus Moradas.

No olvidaremos a Sor Isabel de la Trinidad que logró escribir desde la Realidad Interior.

Y, por supuesto, a aquella joven que permaneció casi toda su vida con una fe oscura o adulta. Me estoy refiriendo a Santa Teresa de Lisieux… ¡Curioso ¿verdad?, no salió del claustro del convento y es la Patrona de todas las Misiones!. Ella dijo: “Presiento que voy a entrar en el descanso, pero sobre todo presiento que mi misión va a comenzar: la misión de hacer amar a Dios como yo le amo…).

Más contemporáneamente, observamos un proceso de conversión hacia la Unión Total. Ella, de procedencia judía, pasó de la filosofía a la Teología, terminando en la contemplación. Me refiero a: B.Edith Stein

Sí, hay que tener tiempo para descubrir a nuestros grandes Místicos y no por moda, sino por autenticidad.

Un abrazo de Teresa.

22.-Sobre SER O TENER

Un escritor inglés muy famoso se hacía la pregunta de ¿ser o no ser…?.

Yo, hoy, después de haberme dado cuenta que hay un tiempo justo para vivir y para morir, he descubierto que la pregunta debería ser: ¿Ser o Tener?, y… he ahí la cuestión.

Me he contestado y llego a la conclusión de que es bueno que ambos (el Ser y el Tener) estén equilibrados.

Veréis, si mi Ser está robustecido en Dignidad, seguramente me daré cuenta de lo que tengo y podré valorarlo y compartirlo, reconociendo que la Gratuidad ha sido el mejor Bien recibido de Dios.

Y si mi Tener está en consonancia con mi Dignidad de Ser su Hija, entonces me daré cuenta que la fraternidad tiene sentido, que la capacidad de amor que se me ha dado irá desarrollándose hasta poder convertirme en esa célula de Amor-Viva a la que todos estamos llamados a ser.

Más, si no existe este equilibrio necesario entre ambos, entonces… Teresa se balancea fuera de su centro, a merced de cualquier viento que le sople y la arranque de su raíz, de la raíz de su origen.

Aclarado lo del Ser y Tener, paso a la siguiente cuestión.

23.- Bautismo Interior.
Conversión.

1.- Bodas de Caná

— ¿Háblanos de las Bodas de Caná?.-

María ha estado atenta, por eso se da cuenta de la falta de vino; luego, me esta indicando que yo también tengo que estar atento a mi presente.

Y María se dirige a su hijo; es decir, yo tengo que pedir la conversión pues, por mi misma, me es imposible obtenerla.

Fijaros, María pide que las tinajas sean llenadas hasta el borde. Esto, para mí, me está indicando que tengo que trabajarme interiormente.

— ¿Por qué?.-

Porque es una relación entre Dos Seres: Dios convierte si tu colaboras.

Verás, es como si yo fuera una piscina que tengo bastante descuidada y, reconociendo que pronto llegará el verano, me pongo a limpiarla: En primer lugar, limpio el recinto donde echaré agua limpia y transparente. Luego, la mantendré con depuradoras y líquidos para que no vuelva a crecer el verdín.

Este es el trabajo interior que ha de hacer uno y que se llama: Ascesis.

— ¿Y ya está?.-

¡No, claro que no pues, si Dios no interviene, seguiremos siendo una piscina muy cuidada pero jamás nuestra agua (que es nuestro ser) se convertirá en Vino y vino del mejor!.

— Y, ¿cómo sé que estoy convertido?.-

Al final de la narración de las Bodas de Caná, podemos observar que son los entendidos los encargados de valorar la calidad del vino.

Abrazos de Teresa.

2.-Camino de Damasco.

Os la explicaré, adjudicándomela a mi misma: Veréis, en el camino de Damasco; es decir, en el transcurrir de mi vida, con mis propias ideas, seguridades y creencias, me ha surgido un acontecimiento de encuentro que me conecta con Dios, con la Trascendencia, con el Misterio (como queráis llamarlo).

Referente a la caída del caballo y al resto del relato, para mí, tiene tres consecuencias:

La primera es que yo, ante ese acontecimiento recibido, me ha hecho detener en la vida, y todos los proyectos, fortaleza, forma de pensar y sentir que tenía, se me han desvanecido.

La segunda consecuencia es ante la pregunta fundamental:

— Sáulo, Sáulo, ¿por qué me persigues?.

He aquí una pregunta que también me la he hecho.

Sí, ¿cómo yo, Teresa, podía estar persiguiendo a Dios?. Y descubrí que esto lo realizaba cada vez que cometía un atentado contra el Amor; es decir, cuando dejaba que el egoísmo, la soberbia, la envidia, ira; en definitiva, cuando permitía que el Desamor se apoderara de mí.

Entonces fui consciente de esta Verdad Fundamental y quedé toda convulsionada, como si estuviera ciega, pues dicha Verdad no me permitía ver mis verdades relativas; verdades que yo misma ponía como trampa para excusarme.

— ¿Qué significado le das a la ceguera?.-

— “Os pongo un ejemplo: Si cogemos una vela y la acercamos a los ojos, vemos que su luz nos ilumina tanto que los objetos que nos rodean se oscurecen y sólo vemos la claridad que ella desprende.

“Entonces, como le sucedió a Sáulo, entré en una etapa de desierto interior, donde la claridad o verdad me hizo replantear toda mi vida.

“El desierto, como bien sabéis, siempre es árido.

“En el desierto se experimenta el desvanecimiento de teorías para empezar a practicar la evidencia. Y la evidencia no es otra cosa que un estado de encuentro íntimo, donde la sequedad, el vaciamiento y la soledad hacen purificar la mente y el corazón.

“El desierto fue necesario para hacerme quitar las apariencias, los muchos apegos y el ego que me hacían irreconocible.

“Y fue en el desierto cuando pude ser revestida con las verdaderas ropas del Amor: La Humildad, La Confianza, La Paciencia y La Fidelidad.

“Y la tercera consecuencia que saqué fue que La Oración se convirtió en el mejor medio para ser llevada a la unión definitiva con Él”.-

24.- Tentaciones.
Prestigio, Poder, Protagonismo

Las cuevas del Kumram están en la parte más tórrida del desierto, y frente al altozano donde nos encontrábamos para contemplarlo, estaba el monte en cuya cima parece ser que tuvo lugar las tentaciones de Jesús.

¡Cómo se notaba que estábamos en el desierto!. Marzo y allí teníamos temperaturas de 38 grados centígrados.

Más, Jesús, en esta ocasión y conducido por el Espíritu, vivirá un enfrentamiento: La manifestación del Mal que, desde su audaz sutileza, intentará provocarle la clase de Duda que desvanece toda dignidad e integridad del ser.

Como ya sabes, lector, existen dudas muy necesarias y que nos ayudan a madurar. Pero hay otras que sólo sirven para destruirnos..

Estas son las dudas que promueve el Desamor. Y, ¡claro!, el desamor siempre actúa cuando nos encontramos en debilidad o indefensión.

Así se encontraba Jesús: desfallecido por sus 40 días de ayuno.

(Recordemos que el número cuarenta tiene el significado de: En el Antiguo Testamento vemos que es un tiempo grande para ser purificado. Así el pueblo de Israel, una vez que fue liberado de la esclavitud de Egipto y por dudas sobre la Fidelidad, Justicia y Misericordia de Dios, va a permanecer vagando 40 años por el desierto antes de poder entrar en la Tierra Prometida.

Y en el Nuevo Testamento es un tiempo de esperanza: Son 40 días los que hay entre la Ascensión de Jesús y la venida del Paráclito, Consolador o Espíritu Santo: Pentecostés).

Impulsado por el Espíritu, se fue al desierto, donde permaneció cuarenta días, siendo tentado por el diablo.

No comió nada durante estos días, y al final sintió hambre.

El “Desamor” le habló así:

¾ Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.-

Jesús replica: “Está escrito: no sólo de pan vive el hombre”.

El diablo lo llevó a un lugar elevado y en un instante le mostró todos los reinos de la tierra.

¾ Te daré todo este poderío con toda su magnificencia, puesto que a mi me ha sido entregado y lo doy a quien quiero. Si tú te postras ante mi todo será tuyo.-

Jesús responde: “Está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y sólo a él darás culto”.

Luego, lo llevó a Jerusalén y lo puso sobre el alero del templo.

¾ Si eres Hijo de Dios, lánzate de aquí abajo; porque está escrito: Ordenará a sus ángeles que te protejan, y te tomarán en sus manos para que no tropiece tu pie en alguna piedra.-

Jesús contesta: “No tentarás al Señor tu Dios”.

El silencio nos cubrió y tan sólo fue roto por el silbido del viento sobre la arenisca.

Entonces, y no sé por qué, me atreví a decir:

¾ ¿Acaso las tentaciones que recibió Jesús son diferentes de las que nosotros podamos tener?.

Veréis:

* Está la tentación del Prestigio: Si eres el Hijo de Dios…

¿Cuántas veces me he sentido superior por creerme más importante, más entendida, incluso, más inteligente?.

Es el apego del “Más” que aniquila todo atisbo de Humildad. (La humildad es la verdad que encontramos en uno mismo con referencia a la Naturaleza, al Prójimo y a Dios).

* Está la Tentación del Protagonismo.

¿De qué he vivido... de Verdad o de Apariencias?…

Y, para mantener lo que considero fama, ¿qué he tenido que hacer?.

Con sinceridad, ¡cuántas veces preferí ser oropel (falso oro pero que brilla mucho) que permanecer en mi coherencia, en mi autenticidad o esencia!. ¾ Se produjo unos momentos de silencio hasta que, con voz insinuante añadí: ¾ En verdad, ¿de qué soy protagonista?”.-

Nuevamente oímos el silbido del viento rozar los montes áridos que nos rodeaban.

* Y por último surge la tentación del Poder.

Cierto es que, desde mi libertad, tengo poder para amar u odiar… pero, ¿quién soy yo para imponer mis propios criterios, para manipular a conveniencia situaciones, ideas y seres humanos?.

Así pues, ¿qué clase de poder me ofrece Dios y cuál es el poder que escojo?”.-

Abrazos de Teresa

25.- Tres Leyes.

1.- Ley de la Supervivencia:

Ya sabéis que existe una ley natural que se llama Supervivencia.

Si nos detenemos y observamos las pautas que la rigen, vemos que el fuerte se impone al pequeño o indefenso, produciendo miedos y desesperaciones.

El refrán de que “el pez grande se come al chico” es una evidencia palpable que nos rodea; incluso que la sentimos en nuestro interior.

Por eso el ser humano tuvo que inventar una Ley que protegiera a los menos agraciados. Y esta se llamó: La Ley del Talión.

2.- Ojo por ojo, diente por diente:

Cuando hablamos de este “ojo por ojo, diente por diente” creemos que se trata de una ley cargada de venganza. No es cierto pues la idea fue concibiéndose y poniéndose en práctica para frenar al que siempre ganaba por salud, fuerza y poder, dando pues la posibilidad a los desamparados, a los que no podían defenderse.

Es por lo tanto una justicia retributiva que impone como norma un castigo que se identifica con el crimen o delito cometido. De esta manera, no sólo se habla de una pena equivalente, sino de una pena idéntica.

Fue la primera Ley que implanta una responsabilidad y derecho; además de tener toda una carga educacional. Sí, educacional; es decir, que aquel que abusa, va a recibir la misma fechoría que ha cometido, sufriendo así en sus propias carnes el daño que ha producido.

Desde este punto de vista, esta Ley inventada por los hombres dio un paso gigantesco hacia la igualdad en dignidad.

Y años y años, siglos y siglos...

¿Desapareció el miedo?. ¡No, el miedo continuaba pululando pues, si por un lado se había avanzado y mucho, por el otro permanecía un defecto que nacía de la propia Ley. El defecto de que no se respetaba al prójimo por ser tu prójimo, sino por miedo a que te impusieran el mismo castigo!.

De esta manera, el ser humano no crecía en Humanidad, sino que permanecía anquilosado en el miedo. Así, ser justo y bueno por ser justo y bueno carecía de su sentido real y maduro.

Y se encarnó un Hombre que se llama Jesús y que, un buen día, estando en oración, comenzó a decir:

3.- Ley del Amor: Las Bienaventuranzas

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos.

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los que padecen persecución a causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Es curioso, pero fíjate que dos de estas Bienaventuranzas te aseguran de que el Reino se puede realizar en tu presente, mientras que el resto, quedan para el futuro.

Dime amigo, en tu vida y alguna vez, ¿no has tenido la experiencia de haberte sentido o visto indefenso total?.

¿Nunca has permanecido con mansedumbre ante ciertos desprecios de aquellos allegados o de los que considerabas amigos?.

¿No tuviste misericordia ante los que te interpretaron mal, rechazándote con desprecios o por miedos?.

Y tus lágrimas... ¡no se derramaron cuando te impusieron silencios crueles que te obligaban a frenar un abrazo fraternal!.

Sí, amigo, sí, ¿acaso no has reconocido alguna vez haber tenido hambre y sed de Justicia ante esas Leyes abundantes que hay por doquier, pero…que nada tienen que ver con la Verdad.

Y, ten por seguro que, ahora que estás en esta página del Monasterio de Ntra. Sra. De Las Escalonias, Su Paz quiere hacer morada en ti.


Las siguientes reflexiones están sacadas del libro “Diálogos íntimos con la Eternidad” que se puede adquirir en el Monasterio Nuestra Sra. De las Escalonias, Hornachuelos (Córdoba).-


26.-LA LUZ NO SE HA ENCENDIDO PARA OCULTARLA BAJO LA MESA
(El Celemín)

Dedicado: A La SABIDURÍA

Estando en  un “mercadillo”, uno de esos que ahora se han puesto muy de moda, en Córdoba capital, observé que todos los puestos estaban llenos de personas que, haciendo corrillos, regateaban los precios de los distintos artículos que se exponían en ellos: sandalias de cuero de camello, cestos, botijos, ropa diversa, bolsos, casetes... Y también sucedía lo mismo con los destinados a frutas y verduras.

En un rincón de aquella plaza, vi a un JOVEN-ANCIANO de barba larga y espesa de color nieve. Todo limpio y vestido con túnica blanca. Sentado con presencia majestuosa y una mirada profunda, llena de paz y comprensión.

Delante de Él estaba ubicado un puesto, pero un puesto que no tenía nada; es decir, estaba totalmente vacío, por lo que a nadie se le ocurría detenerse allí, pasando de largo para ir a los otros restantes donde la variedad reinaba.

Me acerqué y nos quedamos mirando un buen rato sin decirnos nada.

Aquella actitud del JOVEN-ANCIANO no la comprendí, pero me atrajo su empaque y toda la dignidad que poseía, aún sin saber, en aquellos años, que se trataba precisamente de eso, de dignidad. Al final me atreví a preguntar:

¾ ¿Qué vendes?.-

— No vendo, Regalo.-

— ¿ Qué regalas?.-

— Lo que está en el puesto.-

— Pues no veo nada.-

— No sabes mirar más allá de tus ojos.-

Su afirmación y seguridad me dieron rabia y salí de allí corriendo y hasta de mal humor, al tiempo que me convencía a mí misma de que estaba Loco.

Tres días después, tuve ocasión de volver al lugar y comprobé que el JOVEN-ANCIANO seguía en el mismo sitio.

Fue necesario que se repitiera la escena anterior varias veces para Despertar de mi torpeza.

Aquel nuevo día, viernes, me acerqué, lo saludé y me senté frente a Él. Después de un profundo silencio dije:

— Vengo a que me La regales.-

— ¿ El qué?.-

— Está en el puesto.-

— No veo nada.-

— Yo sí La veo. ¡Resplandece muchísimo!.-

Me abrazó y confirmó: "En verdad que sólo el corazón de un “niño" puede verLa.

“Observa, aquí hay muchos adultos y ninguno se ha detenido en este puesto. Sólo ven lo que desean ver, lo que tienen programado en sus mentes, lo que exige un precio de compra-venta... ¡Como si todo tuviera un precio!”.-

— ¿Y no es así?.-

— El oxígeno que respiras sin darte cuenta. Las preguntas que salen de tu corazón. La sonrisa de un pequeño ante la caricia de sus padres. El brillo de las estrellas. El calor que abunda en ciertos hogares. El cuerpo que tienes... ¿cuánto has pagado por ellos y cuánto pagas por Vivir y por Morir?. Realmente te digo que la Verdad siempre se regala pero hace falta mirar más allá de tus propios ojos; escuchar más allá de tus propios oídos y despertar a Ella y no a ti mismo.-

Desde entonces, este JOVEN-ANCIANO me está enseñando a estar abierta al “Puesto de la Sabiduría” y, ahora mismo que escribo estas líneas, doy testimonio de ello.

27.-¿QUÉ DICEN LOS HOMBRES DE MÍ?

(Dedicado: A DIOS)


— Dime JOVEN-ANCIANO, ¿qué es todo esto que veo a mi alrededor?.-

— ¿Qué ves?.-

— Puestos con muchos artículos. Mujeres y hombres que compran y venden, que regatean los precios, que discuten, que hacen tratos con un apretón de manos...—

— Este Mercadillo es como la propia vida: hay puestos que ofrecen consumismo, prestigios, placeres por puros placeres, sin sentidos y con sentidos, venenos, egoísmos, envidias, iras. Los hay que dan bienestar, consuelo, alimentos frescos. La  Plaza bulle.-

— ¿Y Tú?.-

— Dejo que cada uno elija el Puesto que desee: unos para vender y otros para que vayan y compren.-

— Pero, ¿cómo permites los Puestos Destructivos?.-

— “¿No sabes que el veneno tomado a dosis específicas se convierte en antídoto del propio veneno, y tragado de golpe es mortal?.

“Consiento el mal para que aprendas a vomitarlo. Consiento el bien para que te enseñe a vomitar al mal”.¾

— Tú estas aquí y pocos vienen.-

— Están muy atareados consigo mismos.-

— ¿Quién tiene la culpa?.-

— “Sólo aquellos que habiéndoMe visto no proclaman eso de:

Los ciegos ven, los cojos andan, los sordos oyen, los vencidos por Amor son los vencedores en el Mercadillo de la Paz, la Justicia y la Fidelidad.(Hace referencia a Isaías).-

“Dime, pequeña, dime ¿quieres el ARBOL DE LA VIDA-AMOROSA?.”-

Me retiré y durante toda la tarde y parte de la noche estuve recordando su última pregunta y, al mismo tiempo, me surgía otra. ¿Qué cosa es eso del Árbol de la Vida-Amorosa?.

En verdad no lo supe hasta que pasaron muchos años…

***

(Por experiencia he sabido que todo lo que se me ha presentado como Importante, Esencial, Vital, ha necesitado de un tiempo justo. Un tiempo justo tanto para irse mostrando a sí mismo, como para que yo lo pudiera saborear y comunicar).

***
28.-YO SOY EL CAMINO

(Dedicado: Al CONSUELO)

Me encontré con un tetrapléjico de nacimiento. Tenía paz y, cuando alguien intentaba consolarlo con palabritas bonitas sobre la Bondad y Misericordia de Dios, se sonreía con ternura y a la vez con tristeza.

Se había dedicado a leer, buscando  su propio sentido, pero las preguntas seguían quedando sin respuestas; sin embargo, su paz me embargaba y me hacía cuestionar interrogantes que como él, también quedaban en el Misterio de nuestras Existencias.

Un día me acerqué y con toda sinceridad le dije: Te doy las gracias.

— ¿Por qué?— Quedó desconcertado y sorprendido.

— Por darme, sin darte cuenta, tanto consuelo.-

— No te entiendo.-

— “Tu eres tetrapléjico por fuera y yo, algunas veces, me siento así por dentro.

“En verdad no haces nada con tu cuerpo sino sólo pensar, reflexionar, desear y... Esperar. En cambio yo me muevo mucho, me siento útil, tengo las necesidades que me he inventado y algunas más cubiertas; sin embargo, tu tienes paz hasta con tu propio dolor, y yo tengo infelicidad hasta con mi propio bienestar”.-

— ¿Entonces?.-

— Tu me das Consuelo y yo no sé consolarte.-Hubo un profundo silencio. Luego, y con toda sinceridad, exclamé: ¡Qué pobreza es la mía que teniendo casi todo me falta lo principal del Amor. En cambio tú, que careces de casi todo, permaneces en la Esencia del mismo!.-

En verdad que la mejor enseñanza que me ha ofrecido el JOVEN-ANCIANO desde su puesto ha sido ésta: Existe un Camino por recorrer llamado Consuelo.

Y yo, yo aún sigo entreteniéndome con mis lechugas, tomates, pimientos y zanahorias.-

***

Teresa, cuando habla aquí de sus lechugas, tomates, pimientos y zanahorias, se está refiriendo a esas pequeñeces que las catalogamos como muy importantes, sin darnos cuenta de que son simples vanidades que inventamos.

***

29.-LA UTILIDAD DE LO QUE CREEMOS INUTIL

(Dedicado: A LA REALIDAD).

— JOVEN-ANCIANO, tu que eres el propietario de este Mercadillo (de la Vida), tu que pasas los días y las noches en el puesto, ¿qué utilidad tienes si no te veo hacer nada?.-

***

Las compras - ventas habían llegado a su terminación.

Ya no había nadie en el recinto, tan sólo nosotros dos.

Los puestos limpios y vacíos, los rincones sin basuras acumuladas, algunos bares colindantes en silencio, pocos tenderetes fijos quedaban balanceando sus cortinillas ante el suave viento del levante.

El JOVEN-ANCIANO se incorporó y me invitó a que lo siguiera.

Llegamos a la puerta de entrada y salimos.

Este Mercadillo está ubicado en un recinto al aire libre pero rodeado por verjas que desembocan en una puerta con rejas

Cerró la especie de cancela con una gruesa cadena y entrelazó sus extremos con un ancho candado.

Metió la llave en su bolsillo, me sonrió y se despidió.

Cuando llegó el martes siguiente, y media hora después de que el sol despuntara por el horizonte entre campos sembrados de trigo y girasoles, acudí al lugar.

No tuve mas remedio que quedarme sorprendida ante el espectáculo que se estaba desarrollando: Los comerciantes se agolpaban en la entrada del recinto, protestando porque éste estaba cerrado.

Más tarde vi que, los cajones o cestas cargadas con frutas y verduras, desprendían un olor desagradable. El calor reinante estaba haciendo posible lo que no debería de haber ocurrido: muchos de los productos se estaban marchitando y comenzaban a descomponerse.

Sin embargo, con tanto mal humor y genio, a nadie se le ocurrió ir a por trozos de hielos sino que, siguieron protestando y hasta se echaron la culpa los unos a los otros.

Dentro del recinto todo seguía limpio, pero fuera de él, la suciedad se iba acumulando cada vez más.

Tres días de mercadillo y el recinto seguía cerrado, sin que ni cerrajeros ni bomberos pudieran romper el “célebre candado “ Al cuarto día ya nadie acudía.

Desde entonces, el silencio era el único protagonista. No había griterío, ni discusiones, ni robos, ni satisfacciones... Sólo una fina capa de polvo, alguna que otra telaraña y algún brote de tallo silvestre.

***

Cuando creyó conveniente, el JOVEN-ANCIANO regresó y, con la misma sonrisa con que se había despedido de mí 15 días antes, me daba ahora su bienvenida.

— “¿Has visto el resultado?.

“A veces, lo que os parece servible sólo es una inutilidad y, a veces, lo que creéis es una inutilidad es lo justo, lo estable y lo verdadero.

“No olvides esta única Realidad: Creáis lo que creáis, penséis lo que  penséis: YO SOY EL QUE ES.-

30.-Diferencias

¿Son necesarias las Leyes y más cuando hablamos de Cristo?.

Debo decir que, antes del Decálogo (Los Diez Mandamientos), existía la Fe y antes de la Fe y en el transcurrir del tiempo, nuestra idiosincrasia nos reveló que teníamos capacidad para Pensar y ser conscientes de nuestros Sentimientos.

Si el Pensamiento busca respuestas a las propias preguntas que la mente se formula, si el Sentimiento nace por acontecimientos que recibimos, si la Fe es consecuencia de un barruntar algo más de lo que a simple vista percibimos, la Ley sólo ha de servir para organizarnos y no esclavizarnos ¡claro!.

¿Con qué propósito acudo a la oración: para resolver un problema que tengo, para relajarme y así sentirme bien, para discernir lo que debo hacer con mi vida?; en definitiva, ¿qué hago cuando oro: pienso, siento, intuyo o juzgo?.

Siempre me he dicho: Teresa, pensar o meditar ¿es oración?. Desconectarte del mundo, ¿es oración?. Decir: ¡Dios mío, Dios mío!, ¿es oración?. Hacer repaso de mi vida, ¿es oración?.

Y hay oraciones que surgen ante una frase que nos impacta, oraciones que son súplicas, oraciones para glorificar o pedir perdón...

En una ocasión me dije: Orar es relacionarse. Entonces, me preguntaron:

-. Teresa, ¿con quién te relacionas?.-

Siempre con Su Presencia, pensando o en silencio, tenga deseos o esté interiormente fría o apática, me viva abandonada o acogida, sienta amor o no, en casa o en el templo, paseando o trabajando.

Sí, siempre con Su Presencia... Y en Su Presencia sólo hay Amor.

Abrazos de Teresa.

31.-¿Actividad u oración activa?

Santa Teresa de Lisieux (Del Niño Jesús) fue una carmelita que no salió del Carmelo y que falleció a los 24 años. Pues bien, ella, además de ser una contemplativa, una mística, es denominada Patrona de las Misiones. ¿Verdad que parece una contradicción pues, cómo una monja de clausura está inmersa en el devenir misionero?.

Muchas personas aseguran que estar enclaustrado en un Monasterio es una perdida de tiempo, que el mundo necesita personas que trabajen eficazmente .

Recuerdo a mi madre que siempre fue una mujer activa... Luego, cuando superó una grave enfermedad, recuperándose casi por completo, me dijo:

-. Hija, no sé por qué Dios me ha dejado aquí.- Y por mi mente pasaron muchas razones, sobre todo relacionadas con nosotros, con su familia y amigos.

Mas ella, poco a poco, fue dejando su tanta actividad hasta que en otro momento de íntima conversación, me afirmó:

-. Sabes Teresa, creo que Dios me ha dejado aquí porque el mundo necesita ser orado.-

Efectivamente, todos los días se retiraba de nuestras presencias para sumergirse en ese profundo Silencio donde Dios y ella se relacionaban entrañablemente y yo sabía que Ambos estaban orando por toda la humanidad.

Ahora, años ya de su fallecimiento, sigo sin olvidad aquellas palabras tan sencillas pero que han quedado impactadas en mi “corazón”: El Mundo Necesita ser Orado.

Dime amigo, ¿qué quiso decir?.

Abrazos de Teresa

2ª PARTE
1.- Ml Hogar

Ha pasado la tormenta y, justo al alba, en el despuntar de un nuevo día, mi alma se embriaga de esta paz insospechada pero que sólo el alma sabe de dónde viene.

La mente queda absorta, no puede pronunciarse, barruntando el halo de Vida que seduce en el inicio crepuscular.

¡Cuántos años y aún no me pregunto por qué sino para qué!.

Las luces y sombras se entremezclan en un balance justo, equitativo, sin tragedias, sino muy aleccionador y con realidad expectante.

Me asombro de mí misma, de quien fui y de quien soy...

Sé que no he destruido aquella niña de ojos abiertos y mirada sincera que todo lo esperaba y, hoy, en este alba de nostalgias y recuerdos, reconozco que ni mis pecados, ni inoportunidades, hicieron fracasar la Providencia en este devenir por la vida y la muerte.

Y es que el “corazón” sabe:

Sabe que existen sonrisas profundas que vienen a ser una de las muchas huellas que deja el Amor.

Sabe que las dudas se pueden comparar a esas nubes verdosas y pardas que frenan las caricias de un sol primaveral, pero incapaces de hacerme negar que, detrás de ellas, Él permanece fiel a su propia creatividad (tu y yo).

La ciudad comienza a perfilarse con esa luz que ya no es tenue, y las viviendas pasar a ser lo que son: hogares bendecidos por la armonía, hogares rotos por violencias o resentimientos, hogares que producen calor familiar como ascuas de una chimenea mantenida, hogares húmedos y fríos que son repulsivos para padres e hijos.

Y me pregunto: ¿Qué clase de hogar tengo en mi interior?.

Abrazos de Teresa

2.- Calor de Hogar

Cuando en invierno acudo a la hospedería de este Monasterio, suelo quedar contemplando los leños de la chimenea.

A veces, los comparo con el amor que las parejas deben de cuidar.

Sí, ya sé que ha surgido una primera chispa entre palitroques diminutos... Luego, colocamos leños medianos hasta dar paso a uno robusto.

Entonces, el fuego se alza tan arrogante y majestuoso que si nos acercamos demasiado, seguro que nos quema. Sin duda alguna se trata de la pasión que el enamoramiento tiene en sus principios. Mas... después, y esto es lo importante ya que precisa del arte del mantenimiento, surgen esos rescoldos que han de prevalecer para que la estancia se convierta en hogar.

Recuerdo que, en una ocasión, una mujer me dijo: Teresa, cuando se desvanece el fuego del amor no queda nada.

Quedé sorprendida y me dije: “Si ese fuego no lo habéis cuidado mutuamente, habéis perdido lo mejor que ofrece el Amor-Enamorado: sus ascuas no devoradoras, sino necesarias para dar consistencia real a la vida en común”.

-. ¿Se lo dijiste?.-

-. No, pues estaba demasiado convencida de tener razón.-

-. ¿Y qué podrías haberle dicho?.-

-. Pues que el amor necesita de ese arte practicado en la experiencia del día a día y no en pensamientos que hoy ilusionan para mañana quedar en nada. -

-. ¿En qué te basas para afirmar esto?.-

-. Dime, ¿cuándo el “corazón” descansa, se reverdece y goza?.-

No te daré ninguna respuesta pues pienso que debes tú, querido lector, responderla ¿verdad?.

Un abrazo de Teresa

3.- La Belleza del Alma

Ahora que ha llegado la tarde y escuchando lo que para mí son buenas melodías, todo mi ser parece estar envuelto y mimado; en definitiva, sobrecogido. Entonces, recuerdo a un ser querido que en ocasiones me preguntaba: ¿qué tendrá esta música que penetra hasta el fondo del alma?.

Llámale como quieras: alma, espíritu, interior... No sé quien es pero forma parte de mí, por no decir que tal vez la perciba como mi esencia última.

Y el alma, como el resto de mi ser, grita cuando se la maltrata, clama cuando se siente indefensa y reparte su idiosincrasia cuando se la cuida o mima. Ella es belleza y responde ante un estímulo de igual magnitud. Por eso se revuelve y engendra su música callada que todo lo envuelve para hacerte sentir vivo y eterno.

En el rincón del alma está la belleza de tu origen y, según la percibas en unión, concordancia y armonía podrás elaborar sonetos de amor y dicha que exteriorizarás con una sonrisa, con un abrazo fraternal y con palabras reales de verdades concretas.

Ella parece quedar turbia y oculta cuando los senderos de la vida te endurecen, cuando la decepción alberga en tu mente, cuando la idea de fracaso pulula a tu alrededor o muy dentro de ti.

Sólo el que ama el Mal está muerto en vida y carece de Ella.

Pero, si no amas el Mal, aunque hagas mal, puedes buscarla y la hallarás intacta, esperando reconciliarse contigo. Entonces, verás cómo renace en tu interior una nueva primavera o un deseoso amanecer.

Abrazos de Teresa.


4.- ¿Artesano de Almas rotas?

Tal vez seas una persona que se encuentra rota. Rota por circunstancias que has vivido o por tu propia forma de ser. Lo cierto es que te sientes solo, abandonado y con la sensación o realidad de que la vida se te está desvaneciendo por entre los dedos de tus manos.

Podría consolarte poniendo ejemplos de seres humanos que viven peor que tú, pero pienso que eso no te servirá de nada ¿verdad?.

También podría contarte un chiste y seguramente te reirías un buen rato, pero luego, tu alma volvería a centrarse en el mismo estado de ruptura que tienes.

Y cómo no podría hablarte de esperanzas concretas o decirte que Dios te quiere mucho, cosa que es cierto, pero... tampoco el alma quedaría reconfortada.

-. ¿Qué hacer pues?.-

No soy psicóloga pero sí “artesana de almas rotas”.

Verás, amigo, no creas que presumo o que soy soberbia por decirte esto de ser artesana de almas rotas. ¡No, pues es un Don que me ha sido regalado para hacerlo virtud; es decir, ponerlo en práctica!.

Más, te diré cómo me lo ofreció: fue después de que viviera mi propia ruptura de alma. Por eso puedo hablarle a tu corazón y por eso sé que no somos distintos.

Ahora te diré cómo actué. Amigo, actué con los pies sobre la tierra y acogiendo la Sinceridad.

-. ¿Los pies sobre la tierra.-

SÍ, que sí, que la experiencia de estar rota tenía que vivirla con todas sus consecuencias.

-. ¿Qué quieres decirme?.-

Pues que, como hay un tiempo de primaveras, también existen veranos de sol rabioso, otoños tristes e inviernos muy gélidos.

Lo que hice fue no huir de mi “Cristo-roto” sino que me viví con agallas y sin descuidar los medicamentos que me recetaron.

-. ¿Cristo también se sintió roto?.-

En una ocasión Él dijo: “Las zorras tienen sus guaridas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reposar su cabeza” (Mat. 8,20 y Luc. 9,58).

Él también tuvo experiencias de rupturas.

-. Y tú, ¿que obtuviste?.-

Después de un tiempo de experiencia necesaria y muy conveniente, fui sincera conmigo misma y ¡por fin afirmé lo que no quería reconocer!.

Así surgió un grito de mi Alma que dijo: En verdad no sé cual es el sentido de mi vida pero tú, Señor, sí lo sabes, pues “antes de formarme en el vientre de mi madre, me conocías” (Jeremías).

Y, poco a poco, comencé el aprendizaje de la artesanía sobre almas rotas...

Un abrazo de Teresa

5.- Profundidad.

¿Dónde está el alma?.

Francamente, no lo sé, pero sí sé hasta dónde puede llegar y cómo hacerla desaparecer.

Sí, lector, el Alma es el sello que cada ser tiene grabado en su interior. Un sello único e intransferible; por lo tanto, portador de su propia originalidad nítida y transparente.

El Alma, tu alma, anhela ser conocida. Por eso nunca ha pretendido quedar en el anonimato de tu ser. Así, cuando tu vida comienza a diluirse, cuando te crees que ya no tiene sentido, cuando el vacío te descubre que estás llegando a umbrales desesperados, decepcionados ¡vámos, inicios de infiernos porque verdaderamente has descendido a él!, Ella te provoca una profunda inquietud de búsqueda, invitándote a que recorras el Camino hacia tu Interior.

¿Para qué?.

Para que vivas en su profundidad que es la tuya, para descubrir su realidad que es la tuya y para encontrarte con el Misterio de vida y muerte que os engendró.

Y el alma, tu alma, siempre es jovial y humorística, siempre es creativa y siempre armoniza tus propias complejidades. Ella es novedad de tu pasado, presente y próximo futuro.

-. No te entiendo.-

Aquel pasado que te sorprende, o que rechazas porque, al recordar ciertos acontecimientos que no debieron producirse, te hacen sufrir, te hace ver una nueva, justa y real perspectiva. Así lo que podrían ser traumas inconfesables, son superados por la acogida reconciliadora del crecimiento interior que ella provoca.

Con el presente, alucinante o decepcionante, hace lo mismo y, entonces, su profundidad que es la tuya, sabe interpretar esos “signos de los tiempos” que se están dando. Aquí no realza tu vida como una simple y llana supervivencia, sino que, su novedad radica en que no quedes confundido, enredado en tantas prisas de idas y venidas.

-. ¿Qué hace con el futuro próximo?.-

Próximo o no tan próximo, la perspectiva sobre el futuro va a ser un hacerte menguar el miedo que le tienes a preguntas como: Si el negocio se viene abajo, ¿cómo saldré adelante?... Si me faltara él, ¿cómo viviré sin él?... Dios mío si me quedara sin vocación, ¿qué será de mí?... Cuando sea viejo, ¿quién me cuidará?.

-. Ahora dime, al alma, a mi alma, ¿cómo puedo hacerla desaparecer?.

-. Siendo indiferente a su profundidad que, como vengo repitiendo, es la tuya?.

Abrazos de Teresa

6.- Soledad.

En las “cosas de Dios”, al principio el Alma, tu alma, comienza a entrar en una soledad que hasta el cuerpo o, mejor dicho, todo tu ser, queda marcado por ella.

No existen suspiros pues esto nos confirmaría una apariencia ilusoria de la realidad que se está fraguando. No existe depresión pues no se trata de tristezas o melancolías por sueños no realizados o por fracasos encontrados. No existen esos miedos que puede padecer el solitario o aislado, por no llamarlo ego centrista. No surge por vacíos o sequedades, por desiertos o nevadas que algún acontecimiento logra crear.

-. Entonces, ¿por qué surge esta clase de Soledad?.-

-. Porque es la huella que te está marcando su umbral, al umbral del Alma que debes atravesar.-

-. ¿Para qué?.-

-. Para que la puedas mirar cara a cara.-

-. ¿Y?.-

-. Contemplarás que su propia naturaleza y esencia procede de una Comunidad Única y Familiar. Contemplarás que fue engendrada para ser seducida y dejarse seducir. Contemplarás que su Soledad es el espacio vital para encontrarte con sus moradores.-

-. ¿Moradores?.-

-. ¡Hombre del hombre y de Dios, ¿aún no te has dado cuenta de que estoy hablando de la Santísima Trinidad!?.-

Abrazos de Teresa.

7.- Silencio.

Yo también he sido un Elías.

Si, veréis, a veces, por miedo a los que odian mi fe, (son tiempos de persecución), me he desalentado tanto que mi ser ha entrado en melancolía. Entonces, me refugié en mí misma (es la misma actuación que hizo el profeta cuando se introdujo en una gruta ubicada en el monte Horeb: IIReyes).

Y encerrada en mi cueva espiritual, lamentándome de lo que ocurre a mi alrededor, sólo recibí tristezas y desalientos.

Mas, un rayo de sol que reconocí como la Verdad que se repetía en mi interior, me hizo reaccionar: Así pude levantarme, salir fuera de mí misma y, permaneciendo de pié, esperé.

¿Qué ocurrió?, pues que los ruidos de mi interior comenzaron a salir:

Primero, unas Ideas pesimistas que las pude comparar con vientos impetuosos que me zarandeaban.

Segundo, las Dudas sobre mi Dignidad Cristiana y que las identifiqué como Terremotos destructores de esperanzas.

Y, más tarde, tuve la experiencia de estar viviendo mi propio Fracaso. Aquello no era otra cosa que la ruina que deja el fuego cuando arrasa campos de prósperos trigales.

Entonces, como Elías, reconocí que en tales ruidos, no estaba Dios.

Poco a poco, las ideas, dudas y desestimación personal fueron invadidas por el Silencio del Alma.

Y, silenciado mi ser, aconteció una brisa suave llamada Amor que me susurró: Retoma tu historia para que se cumpla mi voluntad amorosa.

Sí, amigo, supe, al igual que Elías, que ahí estaba Dios.

Y regresé con más Fe y Esperanza.

Abrazos de Teresa


8.- Voces del Alma.

El ser humano es una unidad plural (es biológico y orgánico, es consiente de sí y experimenta sentimientos de toda índole: amor, odio, llanto y risa).

Así pues, no estamos divididos en dos: cuerpo y alma (esto está sacado del filósofo Aristóteles para que nos pudiéramos entender mejor).

Mas, desde una perspectiva espiritual, cuando hablo del Alma me estoy refiriendo a ese “Hálito Misterioso” que nos hace Vivir y nos configura como seres abocados a la realización plena de ser imagen y semejanza de Dios.

Y ese Hálito Misterioso nos habla. Y lo hace cuando nuestra mente se queda silenciada ante su presencia y reconocimiento .

-. ¿Cómo lo hace?.-

-. “Verás, amigo, se expresa desde la inquietud, desde el anhelo, desde un deseo vital de búsqueda.

“Y puede hacerlo susurradamente o induciéndonos fuertemente hacia el Bien”.-

-. Y, ¿dónde queda el mal?.-

-. El Hálito Misterioso no está concebido para albergar el mal. Ahora bien, cuando el ser humano ama el Desamor, lo que consigue es ocultar, aparcar e, incluso, matar su propio Hálito de Vida.-

-. ¿Entonces ya no habla?.-

-. En los primeros procesos de marginación grita y se rebela a través de la conciencia pero, una vez que lo aniquiles voluntariamente y desde tu libertad, recibirás todo aquello que trae tu propia elección.-

Por favor, amigo, aunque peques, escucha las voces del Bien de tu Hálito Misterioso o Alma.

Abrazos de Teresa

9.- Susurros.

Sí amigo, el Alma te susurra hábilmente, tiernamente y con todo respeto.

Y te susurra una propuesta que te parecerá inverosímil, irreal, utópica, fantasiosa, sumamente difícil... ¿verdad?.

-.¿Qué susurro?.-

-. El de la Santidad.-

-. ¡Já, eso son mojigaterías!.-

-. ¿En verdad piensas o crees que intentar la Santidad es cuestión de idiotas, de memos que no viven con los pies sobre la tierra, o de necios ignorantes?.-

El Alma, tu Alma, en las condiciones que te puedas encontrar ahora, puede estar susurrándote que empieces a vivir hacia la Santidad.

Verás, amigo, no hace falta hacer grandes proezas, ni ser héroe idealista, tampoco necesitas que hagas holocaustos contigo. Basta con intentar ser una “célula de amor viva”.

Jesucristo nos dijo: “No quiero sacrificios sino misericordia” y “No todos los que dicen Dios mío, Dios mío, se salvarán”.

La Santidad es poner en práctica tu verdad de semejanza con el Dios Vivo. Y eso está en tus manos, sólo hace falta que sigas al susurro de tu Alma.

Dime, ¿acaso crees que los Santos fueron seres especiales, que no cometieron errores o pecados, que no fueron miedosos como Abraham, burladores como Jacob, asesinos como el Rey David, soberbios de sus creencias como S. Pablo antes de su conversión, lujuriosos en extremo como S..Agustín, iracundos como S. Ignacio de Loyola ...?

Sí hombre, sí, todos ellos tenían sus debilidades y fuertes pero, oyeron también el susurro de sus Almas y, poco a poco, dejaron sus iniquidades para besar la Santidad.

Y, ahora dime, ¿no escuchas el susurro de tu propia Alma?.-

Abrazos de Teresa

10.-Inquietud.

Tu sabes que no te bastas a ti mismo. Tu sabes que no eres autosuficiente pues, si eres algo inteligente, ya sabrás que tienes carencias y necesidades.

-. ¿Qué es pues la Inquietud del Alma?..-

-. Verdaderamente no es un refugio de tus limitaciones, pues algunas carencias y necesidades se pueden conseguir fácilmente con dinero, con seducciones, con engaños, poder y manipulaciones.-

No, la inquietud del Alma surge cuando ya no existen apariencias sino sólo tu verdad, tu sola verdad.

Algunos, se asustan tanto que llegan a la desesperación y dan a sus vidas una terminación al estilo griego; es decir, trágicamente y sin ningún tipo de esperanza.

Pero hay otros seres que, frente a su verdad, dan el gran salto venturoso hacia el camino de la búsqueda.

-. ¿Por qué?.-

-. Porque han escuchado cómo su Alma los seduce.-

-. ¿Seducir?.-

-. Sí, una seducción para que camines sin mirar atrás, con esos anhelos fuertes de encontrar el sentido de tu vida.-

Entonces, te cubre de su fuerza y gritas para soportar las dudas e inapetencias.

-. Y, ¿por qué no puedes limitarte a dejarlo todo?.-

-. Porque ya el llamamiento hacia la Verdad no cesa de inquietarte.-

-. ¿Y se encuentra?.-

-. Sí, amigo, pues quien pide y busca desde esa inquietud de su Alma, siempre es escuchado y nunca defraudado.-

-. ¿Te crees este rollo?.-

-. No es cuestión de creencia sino de vivencia. Así pues, porque lo vivo, percibo tal Inquietud de mi Alma.-

Un saludo fraternal de Teresa.

11.-Signos.

Tu Alma te conoce a la perfección y por eso, en ocasiones, cuando te has apartado del Bien, te proclama el deseo de volver a tu origen.

Verás, a esto se le llama Signos que produce tu Alma para que entres en reflexión.

-. ¿Qué signos son esos?.-

-. El primero es el del Recuerdo.-

-. No te entiendo.-

-. Te hace recordar cómo tenías tu corazón antes de que te enredaras en pecados y errores.

Luego, acontece otro signo que es el de la Añoranza. Una añoranza que te abraza para que vuelvas a percibir la fragancia, frescuras y libertad del Bien.

Y el tercer signo son las Lágrimas ante el deseo vital por volverte a vivir limpio de corazón.-

-. Y, ¿de donde sacas eso?.-

Amigo, ¿aún no has comprendido las Bienaventuranzas?. Ellas son estos Signos marcados desde el Seno Amoroso de Dios en tu Alma.-

Abrazos de Teresa

12.- Oscuridad.

Recuerdo un tiempo que, por un acontecimiento que tuve, viví la experiencia de la oscuridad de mi Alma.

No, no se trataba de haber elegido un camino de decepción o de falsedad. No, los hechos fueron de tal magnitud para mí que me hicieron llegar a la propia Nada.

Y estando en la Nada, por supuesto, mi Alma se oscureció de forma y manera que no se pronunciaba.

-. Me estás diciendo que perdiste la Fe, la Esperanza y el Amor?.-

-. Muy bien no sé lo que fue pero tal vez tengas razón pues, estando en la Nada de mí, no existía... pues eso nada de la nada; luego tampoco Fe, Esperanza y Caridad.-

-. Y, ¿qué pasó?.-

-. Pasaron años y...

¿Cómo fue...Dónde lo oí... Se trataba de un impulso de supervivencia...?.

Una exclamación tomó protagonismo en mi Nada.-

-. ¿Cuál?.-

-. La exclamación de un:¡SÍGUEME!.-

Entonces, poco a poco, como el inicio del alba, comencé a saber la diferencia que existía entre las tinieblas y la oscuridad.

Y en esta oscuridad de mi ser, mi Alma me ilustró sobre la infinitud de estrellas procedentes de la misma palabra: ¡Sígueme!.

Así, mi Nada recibió el Todo de la Esperanza de un Nuevo Amanecer.

Abrazos de Teresa

13.-Vacios.

Casi todos, en ocasiones concretas y con edades diferentes, nos hemos sentido perdidos de nosotros mismos y, esto, nos provoca un vacío que nos hiere, nos hace huir de él y hasta nos desespera ¿verdad?.

Realmente, ¿qué nos sucede?.

Es tu Alma que está desvaneciéndose.

-. ¿Por qué?.-

-. Porque no fue concebida para un vivir a tope, para entrar en mecanismos de suma concentración pensante y racional, para ahogarse en las antipatías que surgen con las prisas de idas y venidas.

No, el Alma, necesita las caricias de tu inocencia, los campos de tu coherencia, los acantilados de tu originalidad, las brisas cálidas del silencio que la devuelven a su eternidad.

Por eso, porque fue engendrada en el vientre materno-pensante de Dios, ella se hace esposa y tiene nostalgia de ser respetada y atendida.

Si sientes vacíos es porque tu Alma no recibe el deseo último que habita en tu corazón.

Y, vas, y te pierdes en el bullicio de calles sin sentido, en trabajos que agotan y no te hacen saborear tu vida, en la perdida de tiempo de madrugadas nocturnas creyendo que esas “litronas” te relajan, te dan valor, te divierten durante la espera.

Pero amigo, dime, ¿qué esperas de la vida para que tu Alma no viva tus propios vacíos?.

Abrazos de Teresa.

14.-El asombro.

Los dos paseábamos entre los eucaliptos de este Monasterio Cisterciense.

-. “El Alma, tu Alma, mi Alma se asombra cada día más y es porque tu mente (también la mía) no deja de hacer funciones complejas.

“Amigo, pensar es bueno, reflexionar mejor, discernir es muy necesario pero por favor no compliquemos lo que es sencillo, no enredemos con esos esquemas esteriotipados que aseguran de que la Vida Interior es para “beatones o santurrones”.

“En verdad sabemos, por mucho que nos empeñemos en estar fuera, que ambos vivimos dentro del mismo tiesto.

“Eso sí, pudiera ser que tanto a ti como a mí nos diera igual vivir donde deberíamos vivir...”.-

-. ¿Dónde hemos de vivir?.- Me interrumpió al tiempo que una suave brisa de principios de febrero alivió la humedad algo gélida que rozaba nuestros rostros.

-. Vivir en el lugar al cual pertenecemos o... dime, ¿es mejor estar en una actitud tan insípida como vacía?.

Aquella última pregunta lo hizo asombrar sin darse cuenta que era su Alma la asombrada.

-. “Sí, amigo, sí, tu Alma se asombra cuando te empeñas en vivir de lo efímero, reprimiendo su verdad.

“Y, ahora te digo que llegará un día en que te des cuenta de que Ella espera que tú la dejes que te quiera.-

-. ¡Cursiladas!.- Me dijo con furia y gesto de total rechazo.

Entonces, detuve mis pasos y nuestras miradas se cruzaron.

Noté cómo su Alma estaba quebrantaba y cómo la mía quedaba de nuevo asombrada ante su dolor que... en verdad, ya comenzó a ser el mío..

Un abrazo de Teresa

15.-El Dolor del Alma

Siempre tengo tensiones en mi ser pues dentro y fuera de mi existen contradicciones fuertes y profundas que obstaculizan la práctica de mi deseo vital de Amar.

Los dolores del Alma se alzan cuando, por amor, he de dejar libre al ser-amado que quiere encaminarse por senderos de destrucción.

Aquí, el dolor del Alma se llama: Impotencia Total.

Verás, te pongo un ejemplo, fíjate en unos padres que tienen un hijo que ha escogido una clase de vida que lo lleva irremediablemente hacia la ruina total como persona. Los padres, por amor ¡claro! intentan hacer todo lo posible para sacarlo de tal ruindad y... se encuentran con la barrera impenetrable de la propia libertad de su hijo: este los rechaza.

Dime, ¿cómo se sentirán teniendo que permanecer lejos del hijo amado que no quiere sentirse amado por ellos?”.

¿Verdad que nos recuerda la parábola del hijo pródigo?.

Así pues, el Dolor del Alma llega a unos límites que por sí misma no puede ni siquiera pronunciarse. Entonces ella, el Alma, mi alma sólo puede apelar a quien la creó. Y lo hace de la misma manera que se pronunció Jesucristo en su cruz: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.

Amigo, te aseguro que, tarde o temprano, todo ser que Ama sabrá lo que es vivir este Dolor del Ama.

Abrazos de Teresa

16.- Dios y tu Alma.

¿¡Qué no es tu alma el hogar de Dios para ti!?.

Sí, es así o, bueno, así lo he descubierto yo.

Tal vez tú tengas otras palabras que añadir y serán tan respetables que no me atreveré a contradecirlas.

Pero, francamente, no puedo remediarlo ni callarlo y por eso te hablo directamente, sin intermediarios, sin enjuiciamientos, sin deseos de protagonismos y sin mentiras. Podré estar equivocada, no lo discuto, pero es lo que vivo y ésto vivo.

Y, por vivir así, grito a los cuatro vientos: Mi Alma es el Hogar de Dios para mí.

Eso sí, ocurre algo y es que, por regla general (por no decirte siempre) Él, inesperadamente, sin previo aviso, llega y... y luego pasa.

Mas... en cada venida e ida, su fragancia Divina se mezcla con mi aroma de Humanidad para que los otros se impregnen sutilmente de nuestra mutua complicidad.

Abrazos de Teresa
17.- ¿Quien es el Alma?.

En otra ocasión hablé del hálito Misterioso.

El alma:

-. ¡Hay Teresa que te estás metiendo en un buen fregado!.-

Teresa:

-. ¿Yo?.- Digo con asombro ¡claro!.

Alma:

-. Sí mujer, deja a los Doctos que hablen de mí.-

Teresa

-. ¡Ah, no, no puedo callar pues me has seducido y me he dejado seducir!.-

Alma:

-. Pobre Teresa, dices que te he seducido yo, cuando soy yo la que se ha dejado seducir por su Creador.-

Teresa:

-.Alma que me posee para yo poseerte, por favor, susúrrame palabras de vida eterna.-

Alma:

-.¿Más palabras?. ¡No niña , no (eso de niña me ha gustado porque ya he pasado de los cincuenta) pues yo carezco de ellas!.-

Teresa asombrada:

-. ¿Entonces?.-

Alma:

-.Es mi Silencio quien se pronuncia, quien te envuelve y cobija, quien te corrige y enseña, quien exhala un haz de Vida, quien te entiende en tu soledad y en tus compañías, quien desea besarte en la boca como enamorado que no sabe decir otra cosa que un “te quiero”.-

Teresa

-. Déjate de romanticismo y ve al grano: ¿tú quien eres?.-

Y... y esperé y esperé.

¡Qué necia fui, no había entendido que el Hálito Misterioso y yo somos una sola naturaleza de esencia Eterna!
18.- Diálogos.

Sabes, alma, ya llevamos muchos años de recorrido por la vida, por el mundo, por esta existencia...

Te acuerdas... sí ¡claro!... todo lo preguntaba. ¡Cuántos deseos por saber, por descubrir, por escudriñar!.

Los siete años quedaron muy atrás y, ahora, hago un balance de mi vida y, escucha Alma, qué pocas respuestas he encontrado que sean verdaderas.

-.Me hablas de Verdad...¡Mujer si hoy en día todo es Relativo!.-

-.No seas “cuca” que presiento que me estás sonsacando.

Sí, ya sé que el mismo pastel se puede ver desde muchas perspectivas e, incluso, saborearlo de diferentes maneras según el paladar de cada unol.-

-.¿Y?.- Su pregunta sigue estando en línea de “pillina”.

-.Que sí, que hay muchas verdades relativas pero... ¿Te gusta lo del “pero”?. Pues éste “pero” se produce cuando, contemplando la infinitud de las verdades relativas, también yo contemplo el Pastel; es decir, que sin el Pastel... ¿qué saborearíamos?.-

Como veo que el Alma se me queda expectante, esperando que termine, pues eso, que termino, diciendo:

-.En definitiva, Alma, es que todas esas verdades ateas, agnósticas, indiferentes y creyentes se dan porque en cada una de sus verdades pulula Aquel que las incita, inquieta, provoca y que ambas llamamos Dios.-

-.Teresa, siempre dijiste que a cien opiniones, cien réplicas.-

-.Cierto Alma, por eso sé que algún lector puede contestarme con un: “Bueno esa es tu Verdad Relativa.-

-.¿Y qué le dirías?.-

-.No diría nada.-

-.¿Nada?.-

-.Mas bien haría. Y lo que haría sería lo mismo que tú siempre haces.-

-.¿El qué?.-

-.Clamar calladamente o mentalmente un: Padre Nuestro que estás en el Cielo...- Ahora la “cuca” he sido yo.
19.-Las cosas del Alma.

Lector, tu puedes ser un hombre de a pié, o un monje que se siente difuminado entre hermanos más talentosos, o una mujer que esta cansada de ser la “super woman”.

Seas lo que seas y te encuentres como te encuentres piensa por un momento que eres algo más que un quejido, que un pasado, que un ansioso, que un acomplejado, que un inseguro, que un orgulloso.

¿Sabes cuáles son las cosas de tu Alma?.

Inesperadamente me ha surgido una sonrisa emotiva y mis ojos los detecto como luceros brillantes por la alegría en descubrir la primera “cosa que tiene tu alma” .

Entonces, te digo: “Amigo, tu Alma te quiere tal y como eres y te encuentres”.

Guardamos silencio. Silencio porque tú tienes que encajar la frase y yo porque me sorprende lo que te acabo de decir tan directamente y con palabras sencillas.

Mas, prosigo:

-.La “segunda cosa de tu Alma” es... bueno que Ella tiene un humor tan fino y eficaz que en un “pis pás” cambiaría tu estado de ánimo inoportuno, cansino, aburrido, hastiado u olvidado.

¡Si hombre!, déjala que actúe, silenciando tus ideas negativas, y verás cómo tu Alma, con el mejor chiste que hay, te coloca en el punto de mira de la dicha y paz.-

Ahora, sin duda alguna me preguntarás que cuál es ese chiste.

Me vuelvo a sonreír y, moviendo la cabeza con gesto afirmativo, afirmo:

-.Precisamente el chiste es que... Bueno que tu Alma te quiere tal y como eres y te encuentres.-

El que tenga oídos para oír, que oiga.

Abrazos de Teresa.

20.- Moradas.

“En la casa de mi Padre hay muchas moradas... Vendremos y haremos morada en ellos...”.

Estoy escuchando el murmullo de los cientos de jóvenes que disfrutan de sus “litronas” en este viernes.

Muchas veces me he introducido en ese ambiente y he visto risas, charlas, inocencias, borracheras que se inclinan hacia comas etílicos, distracción, “ligoteos”. Un bullir variado que oscila entre los 15 y los 25 años.

“En la casa de mi Padre hay muchas moradas... Vendremos y haremos morada en ellos”.

Y ahora recuerdo a otros jóvenes o no tan chavales, monjes y laicos, que se levantan a horas insospechadas y casi antinaturales para orar los Salmos de la hora de Vigilias.

“En la casa de mi Padre hay muchas moradas... Vendremos y haremos morada en ellos”.

Hace cuatro años que murieron mis padres y no me olvido de aquellos y los siguientes enfermos que gracias a los sedantes calman sus males. Aún así, el silencio de madrugadas no lograba imponerse.

“En la casa de mi Padre hay muchas moradas...Vendremos y haremos morada en ellos”.

Un canto de pájaro nocturno me detiene en mi reflexión. Alzo la mirada y tras los cristales puedo contemplar las ermitas y el Sagrado Corazón iluminado.

-.Dime, Dios, ¿en qué piensas?.-

Y sólo mi voz repite una y otra vez: “En la casa de Padre existen muchas moradas. Vendremos y haremos moradas en ellos”.

Abrazos de Teresa

21.-Injusticias para el Alma.

La tarde caía.

En el Monasterio se respiraba paz. Una paz absolvente y, sin embargo, yo me inquietaba ante la carencia de respuestas sobre preguntas que incidían en todo mi interior.

Sí, aquel joven se había marchado y no supe que decirle. Sólo el silencio me envolvió pero, esta vez, sabía que no consolaba.

Me dijo: ¿Es justo que seamos diferentes?. Al principio no lo entendí; luego, gesticuló tan bien que la evidencia se palpaba con suma claridad.

Aquel joven, como otros tantos, daba un grito del Alma porque ni ella misma lo logra saber ni entender.

En verdad, mirando aquel ocaso espectacular, donde el sol me parecía que se resistía a entrar en agonía, volví a recordarle.

Yo, afortunada en ciento de realidades. Yo, la mimada por el Señor. Yo, que me atrevo a penetrar en interiores para desafiar al llanto. Yo, que, lector, te hablo directamente... me pregunté si era Justo.

La imaginación quiso consolarme al insinuarme que en la vida muchas cosas son injustas: el hambre, las guerras, la decrepitud...

¡Cállate!, le dije, no enredes queriendo tapar una injusticia con otra.

Ya el sol se había escondido y algunos eucaliptos balancearon sus hojas rozadas por el viento del norte.

Comencé a caminar hacia la hospedería. Seguro que la chimenea estaba encendida. Seguro que los cinco o seis residentes intercambiaban sus “buenas noches” con cordialidad, afecto o cariño.

Un lucero se distinguía y esta vez no me pareció desafiante, y el crepúsculo comenzaba a sumergirse en la profundidad de la noche. Entonces, mirando al infinito, le pregunté a Dios con suma confianza: Dime, ¿es justo?.

Ahora sólo recuerdo que me acosté con la sensación de que “esto, quedaba como asignatura pendiente”.

Abrazos de Teresa


22.-Sequedad.

¿Por qué estoy escribiendo? ¿Que finalidad tengo si tú, lector, seguramente tienes muchas más experiencias de la vida? ¿Qué puedo decirte?.

Sabes, me encuentro algo desconcertada y es que mi Alma está atravesando momentos de sequedad.

Son los anhelos que la hacen sufrir porque piensa que Dios la ha abandonado.

Las súplicas que hace no la reconfortan; es más, hasta ha decidido no suplicar pues... bueno por eso: que Dios lo sabe todo.

Es la primera vez que mi Alma se hace necia y de ahí que yo tenga que soportar su propia sequedad. Así, cuando intento orar, su frialdad me cubre y me contagia.

Le pregunto a qué es debido si siempre se sintió amada por su Señor, si fue cómplices en sus idas y venidas, si gritaba de dicha al cantar: “¡Que alegría cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor!...”

¡Oh, Alma, que tu sequedad es tan gélida que me inmovilizas con tus vientos insoportables!.

Entonces, a solas, en la Iglesia del Monasterio Cisterciense, sentada cerca del Sagrario y viendo oscilar la lamparilla del Sagrario, le pregunto a mi Señor (nuestro Señor): Dime, ¿cómo hacer para que mi Alma retome su esperanza?.

Me sonrío y... ya entiendo, es cuestión de dejar hacer la obra que Dios está haciendo en mi Alma.

Abrazos de Teresa.


23.-Contradicciones.

Al repasar estas reflexiones me he preguntado si el Lector puede quedar confundido con cierta dicotomía o división que pueda estar haciendo de mi interior.

No, mi alma y Teresa es la misma persona, no somos dos “entes” diferentes. Lo que ocurre es que hablar de Dios y del ser humano en su profunda intimidad, me resulta de lo más difícil y, por esa razón, acudo a esta forma de explicación rudimentaria.

Y, ¿Por qué resulta difícil expresar las cosas de Dios en el interior del ser humano?.

Los filósofos tienen razón cuando dicen eso de que es imposible que lo finito abarque a lo infinito.

Así que yo, que soy un ser limitado, soy incapaz de rozar la sola idea del concepto Dios ¿verdad?.

Pienso que tal razonamiento puede tener otra percepción. La visión de que es el Infinito quien tiene poder para abrazar a lo finito.

Así que, es el Dios Todopoderoso quien tiene el poder de abarcarme por completo.

Ya hemos dado otro paso más. Ahora viene el tercero:

Ese Dios Todopoderoso se abaja a mi propia psicología y desea (porque le da la real gana) intimar conmigo; es decir, ser entrañable con su propia creación.

Seguimos con el siguiente paso y nos encontramos que:

Además de querer una amistad profunda con sus criaturas, desea que vivamos como hijos suyos.

Y el quinto paso se da cuando nos hace conscientes de tales realidades en la Experiencia de Contemplación y Unión de las mismas.

Amigo, ahora dime si es fácil explicar todo esto. Mas te diré que, aunque cueste trabajo escribirlo, es de lo más fácil el vivirlo.

Estas son algunas de las contradicciones que nuestras Almas han de soportar.

Abrazos de Teresa


24.-Me instruye internamente.

Unos dicen que el Silencio precede a la Palabra. Otros claman que no pueden llegar al Silencio si antes no han reconocido la cantidad de Palabras que hay en su interior.

Sea como fuese, tenemos un cerebro, una mente que se pregunta infinidad de cosas. Al final, siempre terminamos en el significado (o sentido) de la Vida y de la Muerte. Y esto es así porque nos rodean acontecimientos que implican ambas dimensiones: o un ser querido que acaba de fallecer o ante la contemplación de un recién nacido.

Lo mismo ocurre cuando nos detenemos en las Estaciones del Invierno y Primavera... Toda la Naturaleza se ve abrazada tanto por esas brisas gélidas que anuncian nevadas o por las cálidas que nos sumergen en un revolucionario sarpullido de brotes y retoños, quedando los Otoños y el Estío en una mera preparación.

Así pues, aunque mi Carne y Sangre estén ahora aquí, escribiendo estas reflexiones, sé que mañana podrían estar en un nicho.

Y, tanto aquí como allí, mi Cuerpo Trascendente sigue instruyéndose internamente.

-. Teresa, ¿qué estás diciendo?.-

-. “Pues eso, que mi carne se convertirá en polvo porque es “pecado” pero mi Cuerpo Místico se unirá definitivamente a Dios.

“Sí, no quedes sorprendido. Verás este Cuerpo Místico (que todos tenemos si lo queremos) es el que recibe instrucciones, enseñanzas, evolución, crecimiento, como le quieras llamar, del propio Cuerpo Místico de Jesucristo; pues, la Conversión es un nacer en el Espíritu y, desde entonces vienes a ser discípulo. Discípulo seguidor y amigo del Maestro”.-

-. ¿Eres consciente de lo que dices?.-

-. “Esta es mi Fe, Esperanza y Amor.

“Ahora, te pregunto yo: ¿Qué has hecho con tu Cuerpo Místico?.-

25.-El Cuerpo Místico

Porque así como, siendo el cuerpo uno, tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, con ser muchos, son un cuerpo único, así es también Cristo» (1Cor 12, 12).  

Los sarmientos reciben la savia de la vid y, gracias a esa savia, surgen las uvas. (Jn 15,5 “Yo soy la vid y vosotros los sarmientos”).

¿Que significa esto?.

Pues que Él nos hace vivir la vida sobrenatural.

¿Y para qué?.

Sencillamente para consumir en nuestras carnes aquello a lo que estamos destinados a ser: Verdaderas células de amor del Dios-Vivo.

Lector, por favor, no sigas leyendo y quédate un rato en este significado de “Llegar a Ser Verdaderas Células de Amor”.

En verdad... Ser Células de Amor

Abrazos de Teresa

Comentarios (9)
MUY BUENA NOTA
9 Domingo, 24 de Julio de 2011 21:13
Maria Reggiardo
gracias Teresa excelente nota muy profunda.
Teresa: en escalonias nos falta un trocito y en el cielo hoy brilla una estrella máa
8 Domingo, 30 de Mayo de 2010 10:28
gran familia
Siempre te recordaremos con cariño, y, ahora, en cada Eucaristía hablaremos contigo de corazón a corazón.
GRACIAS POR COMPARIR TU AMOR A DIOS,LO MÁS BONITO DE TU VIDA.
Rincon de Teresa
7 Martes, 09 de Febrero de 2010 20:03
José Antonio.
No sé si habrá sido el hecho de haber pasado parte de tu infancia en esa población donde convivían culturas y religiones, sin lugar a duda fecunda en tolerancia, o sencillamente tu natural respeto hacia los demás, y hacia lo que merece la pena ser conservado, cuidado y divulgado, junto a ese sano “escepticismo liberador” de hacerse preguntas a uno mismo, y no tener miedo a ofrecer respuestas, y de este modo abrir los poros de la sensibilidad de aquellos que disfrutamos de tus palabras…
Teresa, muchas gracias por hacernos participes de estas reflexiones tan ricas y tan llenas de vida.
teresa f
6 Lunes, 25 de Enero de 2010 17:09
Mª Luisa
Gracias al Cister por tan maravillosa web
Teresa
5 Domingo, 24 de Enero de 2010 07:19
ismael
Le agradezco esta pagina a estos monjes del Cister, El rincon de Teresa es bueno porque habla dl Alma con sencillez y hasta humor, llegandome muy dentro y aclarandome ciertas dudas.
Gracias Teresa.
4 Domingo, 10 de Enero de 2010 17:00
Luis.
Maravilloso rincón, emocionante... Gracias por compartir tus vivencias con nosotros. Un saludo Teresa.
Rincon de Teresa F
3 Miércoles, 06 de Enero de 2010 19:10
Jose Antonio
Que bueno es encontrar personas que nos hablen del Espiritu pues tengo sed de Dios. Gracias Teresa
Gracias Teresa
2 Miércoles, 06 de Enero de 2010 15:11
salud
me ha ayudado tu rincon.Gracias de nuevo.
Rincon de Teresa
1 Lunes, 04 de Enero de 2010 12:04
Daniel
Agradezco este rincón que me ha hecho reflexionar mucho. Espero que Teresa siga colaborando

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