




Para un cristiano no existe la derrota, porque Cristo resucitado vive en nosotros, y Cristo ha superado todo lo que nos puede destruir o detener en el crecimiento humanoy espiritual.
En el misterio pascual la Iglesia canta el duelo entre la muerte y la vida,que acaece en nuestro corazón.
Es una lucha amarga, desesperada,combate entre la vida y la muerte que tiene lugar en nosotros, la batalla de la desesperación humanacontra la esperanza cristiana.
Thomas Merton